MADRID / La Fiscalía Anticorrupción y la juez Esperanza Collazos han decidido que los investigadores de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) reporten directamente a ellos, sin pasar por la cadena de mando habitual en la Policía Nacional. Esta medida se implementa en el contexto de la investigación relacionada con el rescate de Plus Ultra, informó The Objetive.
Este cambio de procedimiento fue motivado por información publicada anteriormente que sugería una posible «explosión controlada» en el caso. Según fuentes policiales, la decisión busca evitar filtraciones y mantener la confidencialidad de unas diligencias que actualmente están bajo secreto de sumario. La fuente consultada afirmó que «sin la labor del periodismo, la investigación habría quedado estancada».
Como resultado inmediato de esta medida, el comisario Segundo Martínez, de la confianza del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, ha sido apartado de la causa. Zapatero, que había estado recibiendo información sobre la investigación, ahora no tiene acceso a detalles sobre qué aspectos se están investigando o qué documentos han sido incautados.
La incertidumbre ha aumentado notablemente en el entorno de Zapatero, especialmente tras los registros del 11 de diciembre, donde se incautó una significativa cantidad de documentación, potencialmente comprometedora. El expresidente está inquieto, dado que estos documentos podrían implicarlo directa o indirectamente en el rescate de 53 millones de euros otorgado a Plus Ultra en 2021 a través del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (Fasee).
Otro factor preocupante para el exjefe del Gobierno es la decisión de la juez Collazos de prorrogar el secreto sobre las actuaciones, a pesar de que los investigados ya han testificado. Esta medida es inusual y sugiere que quedan diligencias sensibles por realizar, lo que indica que la investigación está lejos de finalizar.












