CARACAS / En distintos puntos de La Guaira, el estado más golpeado por los terremotos registrados en Venezuela el miércoles 24 de junio, familiares permanecen día y noche frente a edificios colapsados esperando recuperar los cuerpos de sus seres queridos. Algunos todavía conservan expectativas de encontrarlos con vida. Otros reconocen que el tiempo reduce esa posibilidad, pero insisten en que las víctimas puedan ser localizadas, identificadas y entregadas a sus familias.
El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, informó este pasado lunes que el balance oficial se elevó a 1.719 fallecidos y 5.034 personas heridas. También indicó que 15.866 familias resultaron damnificadas y que hay 855 edificios afectados o colapsados: 189 con daños totales y 666 con afectaciones parciales.
En Catia La Mar, frente al edificio Albacora, Francisco Marrero, de 56 años de edad, permanece desde el día de la tragedia. Dice que no ha descansado en más de 100 horas. Busca a sus hijas Daniela Cristaldi, de 27 años, y Francheska Marrero, de 20.
En la residencia Itamar, en Tanaguarena, otro grupo de familias permanece instalado desde hace varios días.
Entre ellos está Fernán Hernández, periodista oriundo de Maracay, quien espera recuperar el cuerpo de su hermano, Jorge René Hernández. Dice que permanece en el lugar desde el jueves y duerme en la calle.
En declaraciones a El Nacional, un familiar indicó que si bien están resignados a que sus familiares no sean encontrados con vida tras los terremotos en Venezuela, temen que sus cuerpos sean enterrados en fosas comunes. (El Nacional)














