Elías Díaz
Tres años y medio lleva el abogado y periodista Luis Fadul intentando recuperar un local comercial de su propiedad ubicado en la avenida «Sucre» esquina de la carrera 8 en la ciudad de Guanare, capital del estado Portuguesa, el cual refiere que dio en arrendamiento a un ciudadano de origen árabe, de nombre ADIB DAVID EL AFLAK VILLEGAS , quien estableció allí una firma comercial junto a su padre JIHAD EL AFLAK HKIAM, quienes ahora se niegan a devolverle el inmueble pese a que han convenido lapsos de común acuerdo.
«En marzo del 2023 ante el Tribunal Segundo de Municipios se ofició la notificación de prórroga legal donde le participaron que según la ley vigente tenía 2 años de prórroga por el lapso que tenía con mi local alquilado del cual disfrutó con toda tranquilidad, y luego

de vencida su prórroga, en lugar de entregarme mi local se buscó dos profesionales abogados, uno de Acarigua y otro de Guanare, y a solicitud de un amigo sirio en común de las partes y de los abogados del inquilino, así como de su padre, acordamos en aras de buscar una solución pacífica de la entrega de mi inmueble, se acordó una nueva prórroga legal vía privada, en esta ocasión por 1 año y medio, que fue firmada por el inquilino ADIB DAVID EL AFLAK VILLEGAS, por su padre JIHAD EL AFLAK HKIAM, cuatro testigos, el amigo en común de las partes, cumpliéndose este jueves 17 de septiembre de 2026 dicho lapso, pero lo que hizo fue demandarme el miércoles 16 supuestamente por incumplimiento de contrato de mi parte, como estrategia para querer quedarse con mi propiedad que es además el soporte de estabilidad de mi familia», refirió el conocido jurista guanareño.
Con documentos en manos Luis Fadul se apostó a las puertas del referido establecimiento comercial destinado a la venta de insumos y productos agropecuarios, asegurando se trata de una forma de protesta pacífica, a fin de que se cumpla con los acuerdos rubricados entre las partes involucradas en el caso, pero que lamentablemente el inquilino ADIB DAVID EL AFLAK VILLEGAS no ha querido darle la cara ni responderle las llamadas telefónicas que le ha hecho, por lo que presume que lo que al final pretende es quedarse con su establecimiento, lo cual no va a permitir mientras respire y tenga fuerzas para luchar por lo que le pertenece.-













