WASHINGTON/ El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró desde el Salón Oval de la Casa Blanca que sería «un gran honor» para él «tomar Cuba». Las declaraciones se produjeron en respuesta a preguntas de la prensa sobre la situación de la isla caribeña, que enfrenta un colapso energético agravado por el bloqueo de suministros de petróleo desde Venezuela.
Trump enfatizó la debilidad actual del gobierno cubano. «Toda mi vida he escuchado sobre Cuba, ¿cuándo Estados Unidos lo haría? Creo que voy a tener el honor de tomar Cuba», afirmó este paasado lunes en encuentro con periodistas.
Ante la pregunta directa de un periodista sobre si se refería a «tomar» la isla, respondió: «En alguna forma, sí. Puedo liberarla o tomarla, puedo hacer lo que quiera. Es un país muy débil. Tienen líderes muy violentos. Castro fue muy violento, su hermano es un líder muy violento, extremadamente violento; así es como gobiernan, pero a muchas personas les gustaría regresar», dijo.
Las palabras del mandatario se enmarcan en una escalada de presiones contra el régimen de La Habana. Estados Unidos impuso un bloqueo energético que cortó el flujo de petróleo venezolano, principal sostén del sistema cubano.
Trump ha calificado a Cuba como una «nación en problemas profundos» y «que funciona con humo», y ha sugerido en semanas previas que el gobierno podría caer «pronto» o negociar un acuerdo, incluso bajo la figura de un «friendly takeover» (toma amistosa) o no tan amistosa.
El gobierno cubano no emitió una respuesta oficial inmediata, aunque en ocasiones anteriores rechazó cualquier injerencia externa y defendió su soberanía. Esta retórica se suma a acciones recientes de la administración Trump, como la captura de Nicolás Maduro tras bombardeos en Venezuela y la designación de figuras como Marco Rubio en negociaciones relacionadas con la región.
PRESIDENTE TRUMP CONSIDERA “GRAN HONOR” TOMAR CUBA












