ESPECIAL / La industria del entretenimiento se prepara para uno de los saltos más ambiciosos del mundo digital al celuloide con la llegada de Call of Duty a las salas de cine. Paramount fijó oficialmente el estreno de esta esperada adaptación para el 30 de junio de 2028.
La compañía busca distanciarse de las adaptaciones convencionales, prometiendo un nivel de exigencia técnica y narrativa similar al de éxitos como Top Gun: Maverick. Con este anuncio, se establece un horizonte de poco más de 800 días para que los seguidores puedan ver el resultado final.
El desarrollo del guion recae en Taylor Sheridan, reconocido por su trabajo en Sicario, y Peter Berg, director de El único superviviente. La elección de Berg es estratégica, ya que el cineasta cuenta con experiencia previa colaborando con Activision en diversas piezas promocionales de la saga.
Este equipo creativo tiene el reto de decidir si la trama rescatará a personajes emblemáticos, como el Capitán Price, o si apostará por una narrativa totalmente inédita. Por ahora, el reparto y la fecha de inicio del rodaje se mantienen como una de las grandes incógnitas del proyecto.
El anuncio llega en un momento de transición para la franquicia, tras la reciente adquisición de Activision por parte de Microsoft. Aunque entregas recientes como Black Ops 7 han enfrentado críticas divididas, la expansión hacia el cine representa una apuesta firme por revitalizar la marca.
El acuerdo entre Paramount y la distribuidora contempla la posibilidad de crear un ecosistema de contenido más amplio, incluyendo posibles series de televisión. Esta estrategia sigue la tendencia de Hollywood de capitalizar propiedades intelectuales exitosas provenientes del mundo de los videojuegos.
Con el estreno programado para mediados de 2028, la industria observa con atención si la producción logrará trasladar la intensidad de los combates virtuales a la gran pantalla. El objetivo final es atraer tanto a los veteranos de la franquicia como a los nuevos espectadores de cine de acción.












