REINALDO QUIJADA
“El mundo depende de sus relatores… Lo que sucede no sucede del todo hasta que no se descubre”.
Ha habido demasiada opacidad en los últimos 27 años. El sistema nacional de estadísticas dejó de existir. Muchas cosas están empezando a descubrirse, otras más adelante se descubrirán. «Se encendieron las luces del cine», decíamos recientemente. Aunque el gobierno busca que no se oriente el haz de luz en todas las direcciones.
En su mensaje a la nación del 8 de abril de 2026, la presidenta encargada Delcy Rodríguez decía, cito textualmente: “Pido también que corrijamos los errores propios del pasado, los reconocemos, los corregimos y pido no repetirlos”. Los errores no se reconocen en términos genéricos. Es necesario hablar de ellos, nombrando cada uno de ellos, para entonces superar los errores y luego poder hablar, con propiedad, de reencuentro y diálogo nacional, de unidad, de convivencia y paz.
La Gran Peregrinación Nacional por el Levantamiento de las Sanciones y la Paz es, sin duda, un relato bastante peculiar. En julio de 2018 el entonces ministro de Petróleo y presidente de PDVSA, mayor general Manuel Quevedo convocó a una misa, en la sede de la empresa petrolera, para pedir a Dios por la recuperación de la industria y por el aumento de la producción petrolera. Es decir que esta deriva espiritual no ha sido ajena al relato gubernamental. Y hay que señalar que el relato oficial está plagado de inconsistencias temporales. Recordemos. Se establecieron sanciones financieras contra el país en agosto de 2017 (la orden ejecutiva de Obama, de marzo de 2015, sólo contemplaba sanciones individuales personales). El relato oficial señala erróneamente el bloqueo y las sanciones como responsable único de la caída del PIB (70% en 7 años) que tuvo lugar en el periodo 2013 – 2020, de la hiperinflación y del desabastecimiento. Este último se inicia en el 2010 (el desastre de PDVAL estalla a mediados de ese mismo año cuando se descubren 130.000 toneladas de alimentos en descomposición) y se agudiza en el año 2014. También es un relato muy relativo el crecimiento económico del periodo 2021 – 2026, ciertamente lo hemos tenido pero el PIB real es hoy el 36% de lo que fue en el año 2012. E igualmente le falta rigor al relato que señala que el país produce actualmente el 97% de los alimentos que consumimos. Digamos que hay una imprecisión “semántica”, quizás un 97% se “producen, envasan o empaquetan” en el país, pero no se “producen” propiamente dicho.
Un incremento salarial sostenible en el tiempo requiere una economía en crecimiento verdadero, para lo cual es indispensable, entre otros elementos de racionalidad económica, la inversión extranjera y la inversión local, y el crédito bancario. Es decir, impulsar la economía por el lado de la demanda, con la recuperación del poder adquisitivo del venezolano y del lado de la oferta, con inversión y financiamiento adecuados. Tarea para un nuevo gobierno que ofrezca garantías jurídicas, económicas y personales. El realismo mágico muestra lo irreal como real, lo cual es fabuloso solamente en relatos literarios.












