CARACAS / El Ministerio para el Servicio Penitenciario confirmó este recientemente pasado jueves 7 de mayo la muerte del preso político Víctor Hugo Quero Navas, señalando que ocurrió el 24 de julio de 2025 mientras se encontraba bajo custodia estatal, tras ser trasladado desde el Internado Judicial Rodeo I al Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo por complicaciones de salud.
Tras diez largos meses deambulando de una cárcel a otra, a la señora Carmen Teresa Navas, madre de Víctor Hugo Quero Navas, le informaron vía COMUNICADO que se encontraba desde hace casi un año en el cementerio, lugar hasta donde fue para rendirle una oración y pedir por el eterno descanso de su alma.
Sin embargo, las imágenes difundidas de la tumba muestran discrepancia con la versión oficial. En la lápida visible en las fotografías se indica como fecha de fallecimiento el 27 de julio de 2025, lo que contrasta con el acta de defunción y el comunicado del Ministerio para el Servicio Penitenciario, que establecen el 24 de julio como fecha de muerte.
Estas inconsistencias se suman a las señaladas por la ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEPVzla), que ha advertido sobre contradicciones en los registros oficiales del caso, especialmente en lo relacionado con la ubicación del detenido durante su reclusión y las fechas que manejan organismos del Estado.
La organización ha sostenido que la familia de Quero Navas efectuó gestiones ante autoridades, pero nunca recibió respuesta, lo que entonces avivó denuncias de desaparición forzada del detenido.
La Defensoría del Pueblo fijó posición tras conocerse el caso y exigió “una investigación exhaustiva, independiente y transparente que permita esclarecer los hechos, determinar las responsabilidades correspondientes y garantizar justicia”, y pidió revisar las circunstancias que rodearon la detención y muerte del ciudadano.
El caso de Víctor Hugo Quero Navas continúa generando cuestionamientos por las discrepancias en la información oficial, la forma en que se notificó el fallecimiento y la falta de claridad en torno a la entrega e identificación de los restos, en una situación que mantiene el foco sobre el sistema penitenciario venezolano. (El Nacional)













