Elías Díaz
Un grupo de familiares de pacientes que buscan ser atendidos en el Hospital Universitario “Dr. Miguel Oráa” en la ciudad de Guanare, del estado Portuguesa, denuncian que se ha venido normalizando un cobro excesivo por los servicios prestados, como si de un centro clínico se tratase, ante cuyo hecho solicitan la atención directa del ciudadano gobernador Primitivo Cedeño, a fin de frenar lo que consideran un atentado contra la salud del pueblo humilde.
Los denunciantes, solicitando mantener en reserva sus nombres, ya que sus familiares tienen citas pendientes y temen ser execrados, manifestaron que específicamente en las áreas de Traumatología y Neurocirugía se presentan cobros excesivos que sobrepasan la capacidad de poder económicos de las familias que deben costear la atención requerida en lo que debería ser un centro hospitalario de servicio gratuito, de conformidad con los artículos 83 y 84 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
A través de un escrito hecho llegar a la redacción de Primicias Portuguesa (primiciasportuguesa.com) los familiares de los pacientes afectados exponen una serie de anomalías que exigen sean corregidas cuanto antes, tal como sigue:
“Nos vemos en la necesidad de denunciar prácticas que vulneran el derecho a la vida, la ética médica y la economía de los pacientes más vulnerables. Los hechos que señalamos son los siguientes:
- Cobros irregulares por cirugías: Se ha vuelto una práctica común que el personal médico condicione la realización de intervenciones quirúrgicas al pago de sumas de dinero en efectivo, exigidas directamente a los familiares dentro del mismo hospital y durante horas laborales.
- Ante la carencia de materiales en el centro asistencial, se emiten listados de insumos de manera deliberadamente confusa y poco detallada. Esto impide que los familiares conozcan con precisión qué se requiere realmente, direccionándolos obligatoriamente a casas comerciales específicas.
- El procedimiento establecido por los médicos consiste en dirigir al paciente a una casa comercial determinada; posteriormente, es el personal de dicha empresa quien contacta directamente al médico para consultar el detalle de los requerimientos, cerrando lo que pareciera ser un círculo de beneficio económico privado en detrimento del paciente.
– La situación es aún más atroz en el área de Neurocirugía. Aprovechándose de la extrema gravedad de los pacientes (incluso aquellos con escalas de Glasgow críticas), se ejerce una presión indebida sobre los familiares para que financien insumos de alto costo y el alquiler de equipos, extrayendo recursos económicos bajo una situación de angustia extrema.
- El derecho a la vida es fundamental y no puede estar sujeto a prácticas que lucran con el dolor ajeno. Es inaceptable que el sistema de salud pública sea utilizado como escenario para este tipo de irregularidades.
- Apelamos a su ética y compromiso social para que estos hechos sean investigados y visibilizados ante la opinión pública. Quedamos a su entera disposición para ampliar esta información o proporcionar detalles adicionales que faciliten su labor de investigación”. (Fin del escrito)












