Elías Díaz
La muerte por envenenamiento de un árbol de la especie samán, de unos 120 años de existencia, localizado en las adyacencias del pozo de agua de la urbanización “Villa Esperanza” de la ciudad de Guanare, estado Portuguesa, mantiene a los habitantes en expectativa ante el riesgo que ese hecho representa, ya que no saben si el potente veneno utilizado pueda propagarse al subsuelo y contaminar la fuente del preciado líquido.
En la denuncia hecha llegar con fotografías a la sala de redacción de Primicias Portuguesa (primiciasportuguesa.com) se especifica que “un vecino de manera arbitraria y apoyado quién sabe por quién, procedió a abrir un boquete al samán en su tallo y por allí incrustarle el veneno que lo mató en menos de una semana, por lo que tenemos temor que ese compuesto químico penetre al subsuelo vía raíces y pueda contaminar la vertiente del pozo de agua que está un lado del árbol ahora seco”.
Se explica en el mismo escrito que se hizo la correspondiente denuncia ante las autoridades del Ministerio de Eco-Socialismo en Guanare, “donde nos han respondido que no tienen para venir a hacer la debida inspección, porque sus técnicos están ocupados con el derrame de petróleo en el río La Portuguesa”.
“Igualmente nos dirigimos a la plataforma de denuncias oficial VenApp, pero nos han dejado en visto, por lo que nuestra angustia debido al riesgo de consumir agua contaminada es constante, y aprovechamos la oportunidad que ofrece Primicias Portuguesa para hacer del conocimiento de los funcionarios con competencia en la materia que se trata de una emergencia de salud pública, ya que nos llama mucho la atención el hecho que el árbol de samán, con unos ciento veinte año o más de existencia, haya muerto en menos de una semana, de lo que se deduce la potencia del veneno que se le aplicó por vía de una incisión con motosierra en su tallo”, exponen los vecinos que piden con urgencia una supervisión del daño ocasionado.-













