ESPECIAL / El testimonio sobre presuntos actos de abuso cometidos contra tres menores de edad constituye la piedra angular de la investigación que derivó en la detención de los sacerdotes Ramón Antonio Acosta y Carlos Eduardo Quintero, pertenecientes a la parroquia Ermita El Carmen de Barcelona.
Fuentes ligadas a la investigación revelaron que la gravedad de las denuncias formuladas fue el factor determinante para activar los protocolos de detención.
La fuente indicó que como elemento de respaldo de la denuncia está la consignación de material audiovisual, lo que justificó el rápido despliegue conjunto de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), Polianzoátegui y Polibolívar.
Trascendió que dada su condición legal como asimilados militares, ambos clérigos permanecen bajo estricta custodia en las instalaciones del antiguo Core 7 de la Guardia Nacional, a la espera del debido proceso judicial.
El impacto del caso ha generado una respuesta institucional inmediata. A través de un comunicado oficial, el Ordinariato Militar de Venezuela se pronunció sobre el hecho para expresar su irrestricta solidaridad y apoyo hacia las víctimas, dejando clara la postura de la institución frente a la gravedad de los señalamientos.
Mientras los entes de justicia avanzan en las diligencias de rigor para el esclarecimiento total de los hechos, el histórico templo barcelonés amaneció este martes con sus puertas cerradas a la feligresía. (Anzoátegui Notícias)













