CARACAS/ En el marco de la XXX Cumbre Iberoamericana celebrada en la capital española, María Corina Machado y Edmundo González Urrutia emitieron un comunicado conjunto en el que respaldaron fijar los comicios presidenciales venezolanos para el 24 de julio de 2027, coincidiendo con el natalicio de Simón Bolívar. De acuerdo con los dirigentes, definir una fecha precisa para el proceso electoral ofrecería estabilidad y certeza al camino hacia la restitución del hilo constitucional en la nación sudamericana.
La hoja de ruta avalada por los opositores recoge los lineamientos proyectados por el Departamento de Estado de los Estados Unidos. El plan contempla la renovación de las autoridades del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y del Consejo Nacional Electoral (CNE) hacia finales de 2026, para luego declarar la falta absoluta y llamar a urnas en un plazo máximo de seis meses.
«Ante la prolongada situación de facto que atraviesa nuestro país, avalamos este plan como vía razonable para avanzar hacia la plena recuperación del orden constitucional en Venezuela», expresaron en el documento. Asimismo, subrayaron que la viabilidad del proceso dependerá de la construcción de consensos internos: «Como la estabilidad del futuro se levanta sobre los acuerdos del presente, seguiremos trabajando con la gente para alcanzar los grandes acuerdos nacionales que orientarán la reconstrucción institucional de la Venezuela por venir».
Durante su pronunciamiento, Machado y González Urrutia abordaron además el panorama de los derechos humanos y la democracia en la región. Si bien valoraron los avances de la cumbre en materia de cooperación digital y gestión de riesgos, advirtieron que tales logros carecen de firmeza sin libertades políticas y criticaron la falta de representación legítima de sus países en el evento iberoamericano.
«Renunciar a la defensa de tales valores significa tolerar, en silencio, la vulneración de los derechos más elementales de millones de iberoamericanos. Por eso hoy los ciudadanos de Cuba, Nicaragua y Venezuela no estamos representados en cumbres como la de esta semana en Madrid», afirmaron, antes de sentenciar que «ni Venezuela ni el continente serán verdaderamente libres mientras no lo sean también las repúblicas hermanas de Cuba y Nicaragua».
Finalmente, la dirigencia opositora propuso formalmente a Caracas como sede de la XXXII Cumbre Iberoamericana en 2030, supeditando dicha aspiración a la consolidación de un marco institucional y democrático renovado que permita al país albergar un evento internacional de tal magnitud. (2001 Online)












