Inicio / ENTRETENIMIENTO / “AÚN ES DE NOCHE EN CARACAS” LA PELÍCULA QUE REVIVE PROTESTAS

“AÚN ES DE NOCHE EN CARACAS” LA PELÍCULA QUE REVIVE PROTESTAS

     ESPECIAL/ La película Aún es de noche en Caracas se adentra en las consecuencias personales de la represión política en Venezuela, ofreciendo un retrato íntimo de un país marcado por la crisis. Dirigida por Mariana Rondón y Marité Ugás, la cinta apuesta por una narrativa que combina elementos de ficción con referencias directas a hechos reales.

Inspirada en la novela La hija de la española de Karina Sainz Borgo, la historia sigue a una mujer que intenta escapar de un entorno hostil y violento. La protagonista, interpretada por Natalia Reyes, se ve obligada a sobrevivir en medio de una realidad donde la inseguridad, el miedo y la pérdida son constantes

Si bien la historia está contada en un tono distópico, hicimos mucho hincapié en incorporar material de archivo de las protestas de 2017 porque nos parecía fundamental dejar constancia de los hechos. 

También queríamos provocar un estado de ansiedad sostenido, que el espectador sintiera en carne propia lo que implica quedar atrapado en un régimen tiránico. La novela de Karina también se abre a una dimensión nostálgica de la Venezuela perdida; eso tuvo que quedar fuera de la película, aunque aparecen algunas pinceladas”, explica Rondón..

El filme toma como telón de fondo las protestas de 2017 en Venezuela, incorporando imágenes de archivo para reforzar la conexión con los acontecimientos históricos. A partir de ahí, construye una atmósfera tensa y opresiva, donde la línea entre lo real y lo psicológico se vuelve difusa.

Las directoras explican que su intención no fue hacer una denuncia directa, sino mostrar cómo los conflictos políticos impactan en la vida cotidiana. En ese sentido, la película prioriza la experiencia emocional del personaje y busca trasladar al espectador la sensación de angustia y encierro.

Sin embargo, la película también ha generado controversia. Durante un evento en Barcelona, el cineasta Carlos Azpúrua criticó públicamente a sus creadoras, en un episodio que evidenció la polarización en torno a las representaciones culturales del conflicto venezolano.

A diferencia de otras producciones como Simón, esta obra no ha podido estrenarse comercialmente en Venezuela debido a trabas administrativas, lo que limita su acceso dentro del país.

Más allá de la polémica, la película se plantea como un intento de acercar al público global la dimensión humana de la crisis venezolana y sus consecuencias, en un momento en el que el futuro político del país sigue siendo incierto.

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *