Elías Díaz /


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GUANARE / A excepción de las inmensas colas para equipar gasolina, así como el abarrotamiento en supermercados por compras nerviosas de alimentos, en el estado Portuguesa se vive una relativa calma tras los bombardeos registrados el recientemente pasado sábado 3 de enero en Caracas y Miranda, que concluyeron con la extracción del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, por parte de fuerzas militares de Estados Unidos.
Precisamente el mismo sábado en horas de la mañana, atendiendo el llamamiento de las autoridades gubernamentales y políticas a movilización nacional y decreto de estado de conmoción nacional por ataque extranjero, se presenció una regular asistencia de militantes revolucionarios encabezados por el alcalde del municipio Guanare, Óscar Novoa, en la plaza Bolívar de la ciudad coromotana.
En ese acto se condenó lo que fue calificado por los voceros que tomaron la palabra como “brutal ataque del imperio contra el pueblo venezolano”, y también pidieron la libertad y el regreso del presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores “secuestrados por las fuerzas del imperio yanqui”.
Un recorrido realizado por las principales arterias viales de la ciudad capital e inspección de funcionarios de cuerpos de seguridad, deja constancia de la tranquilidad y escaso movimiento de vehículos y personas, siendo considerado este hecho por el gobernador Primitivo Cedeño como de “madurez de la población”, aunque críticos del gobierno lo perciben como “lección aprendida”.
En las ciudades de Acarigua, Araure y Turén también se recibieron reportes de tranquilidad y cero manifestaciones públicas, circunscribiéndose todo a las concentraciones convocadas por los dirigentes políticos y autoridades gubernamentales de turno para rechazas los bombarderos en Caracas y Miranda. (Fotos Facebook Óscar Novoa – TLNoticiasVE)












