WASHINGTON/ El presidente estadounidense, Donald Trump, firmó el jueves una orden ejecutiva que amenaza con aranceles a los países que vendan petróleo a Cuba, una medida que considera necesaria para la «seguridad nacional» pero que La Habana tachó de «brutal acto de agresión».
La decisión añade presión al régimen cubano, que apenas puede suministrar la mitad de sus necesidades en materia de electricidad.
La orden ejecutiva es presentada por la Casa Blanca como una respuesta a «una emergencia nacional», lo que permite iniciar «un proceso para imponer aranceles a las mercancías de países que venden o de otro modo proporcionan petróleo a Cuba, protegiendo así la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos».
El texto no menciona qué países ni a qué porcentaje ascenderían esos gravámenes.
«Se podrá imponer un arancel adicional ‘ad valorem’ (según el valor) a las importaciones de bienes que sean productos de un país extranjero que venda o proporcione directa o indirectamente cualquier tipo de petróleo a Cuba», indica el documento publicado por la Casa Blanca.
«El presidente puede modificar la orden si Cuba o los países afectados dan pasos significativos para abordar la amenaza o alinearse con los objetivos de seguridad nacional y política exterior de Estados Unidos», añade una hoja explicativa.
El jueves en la noche, el gobierno cubano tachó de «brutal acto de agresión» la orden ejecutiva del republicano.
«Denunciamos ante el mundo este brutal acto de agresión contra Cuba y su pueblo, al que durante más de 65 años se ha sometido al más prolongado y cruel bloqueo económico jamás aplicado contra toda una nación», escribió en la red social X el canciller Bruno Rodríguez.
El funcionario agregó que el documento presentado por la Casa Blanca estaba justificado en «una larga lista de mentiras que pretenden presentar a Cuba como una amenaza que no es».
UNA RESPUESTA INMEDIATA
Trump advirtió tras la exitosa operación militar que derrocó a Nicolás Maduro que Cuba debía negociar «antes de que sea demasiado tarde».
Washington recuerda los reproches que le viene haciendo a La Habana desde hace décadas: «Alinearse y apoyar a numerosos países, organizaciones terroristas internacionales y actores hostiles a Estados Unidos», entre ellos Rusia, China, Irán, Hamás y Hezbolá.
Cuba también es señalada en la orden ejecutiva de «desestabilizar la región mediante la inmigración y la violencia», al tiempo que «propaga sus ideas, programas y prácticas comunistas». (Con información AFP)












