Elías Díaz
En la sede de la Federación Venezolana de Maestros (FVM) seccional Portuguesa, en la ciudad de Acarigua, se llevó a cabo este recientemente pasado viernes 30 de enero una asamblea general de trabajadores activos y jubilados de la administración pública, así como pensionados del Instituto Venezolano del Seguro Social (IVSS), en cuyo marco reiteraron su lucha en reclamo de sus legítimos derechos a salarios y pensiones dignas.
En la jornada se hicieron presentes trabadores y dirigentes gremiales de los educadores y sector salud, básicamente, cuyos voceros al hacer uso de la palabra destacaron que abrigan la esperanzas sobre los cambios que se están dando en el país para ser tomados en cuenta a la hora de mejorar las condiciones de vida de la clase obrera nacional.
El profesor Pablo Rangel, secretario general en Portuguesa de la Federación Venezolana de Maestros (FVM), resaltó que tras la pausa obligada en sus acciones de calle, exigiendo mejores condiciones salariales y seguridad médico-social integral, están retomando su lucha de manera firme, y esperanzados en un mejor destino en esta ocasión.
“Los trabajadores activos y jubilados de la administración pública, así como los pensionados del Seguro Social del estado Portuguesa, y en medio de infinitas esperanzas de redención, exigimos, como siempre lo hemos hecho, el aumento de los salarios y pensiones, la reposición de los derechos previsto en las convenciones colectivas y los beneficios consagrados en el sistema de seguridad social los cuales condenaron a todos los trabajadores a la actual grave situación económica y social”, dejó saber el dirigente magisterial en el marco de la asamblea.
Destacó igualmente que “la inmensa mayoría de venezolanos está apostando por un cambio radical y en paz que permita el retorno de los derechos humanos fundamentales consagrados en la Constitución Bolivariana y que fueron confiscados por quienes aún gobiernan el país”.
“Asimismo, tenemos esperanzas que esas medidas, como el decreto 2792, en complicidad con el Ministerio del Trabajo para aplanar el salario y confiscar los derechos laborales, serán derogadas muy pronto, porque han causado, entre otras perversidades, la desvalorización del salario mínimo, el empobrecimiento del trabajador y la ruina de la familia, hundiendo en la más indignante pobreza a millones de venezolanos, algunos recogiendo comida en los basureros. El salario mínimo se desapareció ya se encuentra en 0,35 centavos de dólar y cada día baja como consecuencia de la constante subida de dicha moneda”, adicionó al respecto.
OTRAS VOCES
También en la actividad hubo participación del doctor Jorge Cárdenas, con una exposición sobre los posibles escenarios para un aumento salarial; la licenciada Ana María Velásquez, de Colegio de Enfermería, quien hizo un amplio esbozo de las condiciones laborales y de las falencias en los centros de salud públicos.
Por su parte el profesor Coromoto Arapé, a nombre de los jubilados y pensionados, hizo referencia a la miseria que reciben de asignación, exigiendo respeto para los hombres y mujeres que dieron sus mejores años de vida para el desarrollo de la nación.
Entres los acuerdos están el de retomar las luchas y acciones encaminadas a hacerse sentir en cada uno de los espacios del sector gubernamental hasta recibir respuestas de sus peticiones; así como entregar próximamente un documento al gobierno interino y a los representantes diplomáticos de los Estados Unidos en el país, haciéndoles saber las paupérrimas condiciones laborales que padecen los trabajadores públicos venezolanos.-













