A largo plazo, su meta es llegar al béisbol profesional. Por ahora, sus prioridades están puestas en Venezuela y en los compañeros con quienes comparte esta Copa Mundial U-15
Chris Cabrera, hijo del histórico bateador venezolano Miguel Cabrera, debutó en la Copa Mundial de Béisbol U-15 WBSC 2026 dejando ver rasgos que busca hacer propios como jugador, aunque también marcó diferencias claras con el estilo de su padre.
En su primer juego con la selección de Venezuela, bateando cuarto y defendiendo la tercera base ante Australia en el Estadio Beto Ávila de Cancún, Chris conectó de 1-3, anotó dos carreras, impulsó una y se robó una base.
Como se sabe, su padre es una de las figuras más determinantes en la historia de las Grandes Ligas. En 21 temporadas con los Marlins y Detroit Tigers, Miguel Cabrera acumuló 3.174 hits y 511 jonrones, ganó la Triple Corona de la Liga Americana en 2012 y fue nombrado dos veces consecutivas Jugador Más Valioso.
Es uno de los siete peloteros en la historia de MLB que llegaron tanto a los 3.000 hits como a los 500 jonrones.
Ese apellido ha acompañado a Chris desde niño, junto con las comparaciones que inevitablemente trae. Por eso, dijo según declaraciones citadas por WBSC, que el consejo más repetido de su padre no ha sido técnico.
«Lo que siempre me dice es que sea yo mismo y que sea yo mismo en el juego», contó Chris. «Tener un padre profesional, con toda la presión y los estándares, no siempre es fácil. Él simplemente me dice que mantenga la cabeza en alto y siga haciendo lo mío», sostuvo.
Su primer recuerdo ligado al béisbol
El primer recuerdo de béisbol de Chris no está ligado a ver a su padre en un estadio de Grandes Ligas, sino a un jonrón propio para poner fin a un juego cuando era niño en Estados Unidos.
«Diría que mi primer jonrón para dejar en el terreno al rival», recordó. «Ese sería mi primer recuerdo». El béisbol, agregó, fue parte constante de su infancia: «Siempre estaba rodeado de béisbol, viendo béisbol todos los días. Me enamoré del juego cuando era muy pequeño».
Asimismo, señaló que hay elementos del juego de Miguel Cabrera que intenta replicar, en particular su temple ante el plato y facilidad para dirigir la pelota al jardín contrario frente a lanzadores de velocidad.
«Intento tener su calma en el cajón de bateo contra lanzadores rápidos», dijo. «Nunca tuvo problemas para batear la pelota hacia el otro lado, así que intento aprender mucho de su calma», agregó.
Diferencias sobre el juego de su padre
Pero también identificó con rapidez lo que lo distingue de su padre. «Diría que mi velocidad», dijo. «Mi padre no siempre fue el más rápido, así que ese es un aspecto diferente del juego que yo tengo», resaltó.
De hecho, la base robada ante Australia fue una muestra de esa diferencia, aunque Chris consideró que su verdadera fortaleza está en otro lado: «Puedo batear la pelota bastante lejos», acotó.











