En declaraciones a los periodistas en la Casa Blanca, el mandatario republicano aseguró este sábado que Teherán «quiere llegar a un acuerdo para abrir el estrecho de inmediato porque están perdiendo por goleada»
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha rechazado una propuesta iraní para reabrir el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo comercial en el plazo de una semana.
En declaraciones a los periodistas en la Casa Blanca, el mandatario republicano aseguró este sábado que Teherán «quiere llegar a un acuerdo para abrir el estrecho de inmediato porque están perdiendo por goleada».
El viernes, el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, declaró ante periodistas en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, que podría alcanzarse un acuerdo «si se cumplen las condiciones necesarias». Asimismo, afirmó que estas estaban recogidas en un memorando de entendimiento firmado por ambos países en junio.
El estrecho de Ormuz es una vía marítima vital, por la que suele circular aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de gas y petróleo, pero lleva cerrada de facto desde el estallido de la guerra en febrero.
«Rechazo su acuerdo», afirmó Trump el sábado, añadiendo que EE. UU. ya tenía «control total» del estrecho, por el que circulan «enormes cantidades de petróleo».
«Quieren llegar a un acuerdo, y me parece bien. A mí también me gusta llegar a acuerdos. Pero ese acuerdo no sería aceptable», añadió.
El viernes, el diario The Wall Street Journal informó, citando a fuentes oficiales, que Trump se mostraba escéptico ante la posibilidad de que Irán accediera a sus exigencias. Además, reveló que habría comunicado a su equipo que consideraba probable el inicio de una nueva campaña de bombardeos.
Irán respondió a los ataques aéreos de EE. UU. e Israel, que comenzaron a finales de febrero, atacando a Israel y a las bases estadounidenses en el Golfo y a los aliados árabes de EE. UU. en la región, además de bloquear el estrecho de Ormuz. El cierre de la vía marítima ha provocado fuertes fluctuaciones en los precios de la energía.
Las repercusiones económicas también han aumentado la presión sobre Trump para que encuentre una forma de poner fin al conflicto, sobre todo ahora que EE.UU. se encamina hacia las elecciones al Congreso de noviembre.












