WASHINGTON/ El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que recibirá a su homólogo chino Xi Jinping en la Casa Blanca hacia finales de este año, en un gesto que apunta a suavizar las relaciones entre Washington y Pekín tras años de tensión comercial.
Trump hizo la declaración durante una entrevista con NBC News grabada el pasado 4 de febrero, el mismo día en que ambos líderes mantuvieron una conversación telefónica en la que abordaron temas como el comercio, Taiwán, el conflicto en Ucrania e Irán, además de discutir un posible viaje del mandatario estadounidense a China.
El jefe de la Casa Blanca confirmó que tiene previsto viajar a China en abril, antes de la visita de Xi a Estados Unidos. “Él va a venir a la Casa Blanca, sí, hacia finales de año”, aseguró Trump, al tiempo que destacó que ambos países, como las dos economías más grandes del mundo, mantienen una relación “muy buena”.
En el marco de la disputa arancelaria que ha marcado el vínculo bilateral desde el regreso de Trump al poder, el mandatario estadounidense resaltó que ambos líderes se comunican de manera frecuente sobre asuntos económicos. Trump insistió en que China ha comenzado a pagar altos aranceles, una medida que, según él, permitió a Estados Unidos recuperar “cientos de miles de millones de dólares”.
A pesar de los esfuerzos de Washington por disminuir su dependencia de la producción manufacturera china, las economías de ambos países siguen fuertemente conectadas. En este sentido, Xi advirtió a Trump sobre la necesidad de actuar con “cautela” en relación con la venta de armas a Taiwán, un territorio que Pekín considera parte de su soberanía.
El presidente chino también expresó su deseo de resolver las diferencias bilaterales, incluido el comercio, de forma amistosa y mediante el diálogo. Tras la conversación, Trump calificó la relación con China como “extremadamente buena”.
Por otro lado, Estados Unidos planteó recientemente la posibilidad de iniciar conversaciones trilaterales con Rusia y China para discutir nuevos límites a las armas nucleares, aunque Pekín ha rechazado sumarse a estas negociaciones “en esta etapa”.












