El 5 de marzo se celebraba en Venezuela regularmente el Día del Campesino, considerando la fecha del año 1960, cuando se promulgó en el Campo de Carabobo la Ley de Reforma Agraria por parte del presidente de la República Rómulo Betancourt. En el año 2013, Guanare capital del estado Portuguesa amaneció como en época de sequía, con un sol radiante y un clima que amenaza ser caluroso. El país estaba conmocionado a la espera de una fatídica noticia, no obstante calculadores y especuladores debatían con hipótesis y primicias que estaban sometidas a la expectativa inocente de algunos venezolanos y a los vaivenes de embrujadores que variaban en sus especulaciones, otros profesionales acertados.
Nosotros estábamos al frente de la dirección de información de la Televisora Regional de Portuguesa (TRP), ya con una agenda y orientación al eficaz equipo de reporteros del canal, desplegados en la agenda noticiosa del día y advertidos de cualquier novedad que pudiese surgir. Ese mediodía almorzando en el restaurant del hotel La Sultana, aproximadamente 2,00 PM, una cadena nacional de la que estábamos acostumbrados, desde el Palacio de Miraflores, el presidente encargado de la República Nicolás Maduro Moros, con el gabinete de ministros, los gobernadores de estado afectos al partido de gobierno y otras altas autoridades, anunciaba que el país debía prepararse para horas de profundo dolor. El rostro de la ministra de Salud era un poema.
Retornado a la oficina en el canal, atento a cualquier contingencia, aproximadamente 4,00 PM, ya habíamos escuchado que un avión sobrevolaba la capital, aterrizando en la terminal aérea “Ntra. Sra. De Coromoto”. Se anuncia otra cadena en televisión, aparecía el señor presidente encargado rodeado de importante comitiva, desde un muro del hospital militar para informar oficialmente que el presidente Constitucional de la República Hugo Rafael Chávez Frías dejó de existir. Inmediatamente se le giró instrucciones a la colega Zuleimy Blanco que se trasladase a la plaza Bolívar y recogiese los testimonios visibles y verbales de entre quienes allí presumíamos se encontrarían.
Efectivamente, se acopió el momento de dolor compartido por los concurrentes, entre los que estaban alcaldes, legisladores, concejales y afectos del partido de gobierno y del Polo Patriótico, destacando al gobernador del estado Wilmar Alfredo Castro Soteldo que minutos antes regresó de Caracas, de aquella reunión manifiesta arriba. Se grabaron sus declaraciones, como de otros concurrentes. Paralelamente se tomaron algunas imágenes del ambiente en la ciudad, específicamente en la carrera quinta; los comerciantes en su mayoría bajaron sus “santa maría”, en razón de algunos escándalos generados por motorizados que expresaban gritos indescifrables que alarmaron a los propietarios y encargados de los negocios.
Mientras en el canal se montaban y se jerarquizaban las notas para el noticiero, obvio que la noticia principal era la muerte del presidente de la República, recibimos en nuestro smartphone, una llamada del director de información del Poder Ejecutivo de la entidad, colega Oscar Soteldo para solicitar muy respetuosamente el espacio del programa Perfil que producimos y conducimos para la emisión del día siguiente 6 de marzo. Ya estaba advertido como invitado el pastor de la Iglesia Lego Ministerio Antonio Correa, quien al ser informado de la contingencia, cordial y civilmente aceptó y nos bendijo para que tuviésemos una buena jornada en ese histórico momento.
Ya a las 6,00 AM en el canal, preparando la emisión con el equipo de control estudio, máster, camarógrafos y asistentes, acompañado de su jefe de información, el señor gobernador entra al estudio y comenzamos la conversación al aire en vivo y en directo, en la que obviamente nadie más que él podía dar detalles que correspondiera con los acontecimientos acaecidos antes y ocurrido el hecho fatídico.
En el inicio del tercer segmento, previa consideración le hicimos una pregunta un tanto atrevida e indagatoria a la sinceridad del invitado, así como confesamos que en lo personal, no habíamos elegido nunca al ciudadano Hugo Chávez y que tampoco lo íbamos a hacer después en virtud de su muerte, debido a una gestión que estuvo caracterizada por unos niveles de encrespamiento social y político, golpe de Estado, huelgas, referendos, entre otros, le interrogamos ¿si en Venezuela se hubiese aceptado y respetado la existencia de un Poder Público por él liderizado y las instituciones públicas y privadas, incluyendo en ese reconocimiento a la oposición venezolana, la marcha real de Venezuela hubiese sido más provechosa y en paz?, el invitado reconoció con estas palabras: “si, quizás”.












